
5 ABRIL DE 1994: FALLECE KURT COBAIN DE NIRVANA.
KURT COBAIN DE NIRVANA Kurt Cobain (Aberdeen, Washington; 20 de...
Un testamento es un instrumento legal que es otorgado ante un notario o notaria, en el que se manifiesta la voluntad sobre el destino que tendrán nuestros bienes y derechos para después de nuestra muerte; es la herramienta ideal para garantizar la seguridad jurídica de nuestros seres queridos.
Al hacer un testamento, ordenamos nuestros documentos, heredando no solo bienes sino también tranquilidad a nuestros seres queridos. Evitamos gastos mayores, pérdida de tiempo y problemas en las familias. Si existe un testamento no hay necesidad de pasar por un juicio sucesorio intestamentario que es caro, tedioso y largo.
Con el testamento, al fallecer el testador, los bienes pasarán a las personas que el mismo testador quiera y en la proporción que él mismo disponga. Es una forma de proteger el destino de tu patrimonio y a las personas que más quieres.
La principal función del testamento es la de establecer los parámetros por los cuales se va a regir la sucesión de una persona, es decir, las instrucciones dejadas por el testador respecto de su patrimonio para después de su fallecimiento. A través del testamento, una persona establece una serie de directrices respecto de sus bienes: las personas destinatarias, la forma y la proporción de su adjudicación, etc.
Solo mediante un testamento nos podremos asegurar de que se cumple nuestra voluntad y nuestros deseos respecto de la herencia que dejamos.
Por ello, siempre es conveniente otorgar testamento pues, de lo contrario, será la ley quien decidirá el orden y la
forma de suceder, pudiendo ser totalmente contraria a los deseos del fallecido.
El testamento siempre es revocable, es decir, no es algo que no podamos deshacer. Todo lo contrario, una persona podrá realizar a lo largo de su vida tantos testamentos como considere convenientes, pudiendo adaptarlos, si lo cree necesario, a las diferentes circunstancias que pueda atravesar en la vida.
El albacea es aquella persona nombrada por el testador en su testamento. Sus funciones serán las de asegurar el cumplimiento de la última voluntad del testador y custodiar y proteger su patrimonio hasta su efectiva adjudicación entre sus herederos.
La figura del albacea puede ser muy relevante en la herencia y reportar grandes beneficios a quien la utiliza, sobre todo en herencias complejas en las que hay un patrimonio muy importante o/y numerosos herederos y legatarios.
Pueden ser albaceas todas aquellas personas físicas, mayores de edad no incapacitadas.
Lo más habitual, y recomendable, es que sean personas de confianza del testador y preferiblemente, expertos en derecho o, al menos, con conocimientos jurídicos suficiente para el desempeño de las funciones inherentes al cargo.
FUENTE:
https://www.gob.mx/testamento/articulos/testamento
https://www.unicef.es/testamento/que-es-para-que-sirve